Viajar

American Museum of Natural History – Nueva York


Precioso museo en el que la visita se convierte en un viaje por las diferentes partes del mundo y épocas de la historia.

Es realmente grande y creo que imposible de ver completo en un solo día, pero merece muchísimo la pena disfrutar de él aunque solo tengamos tiempo de ver algunas de sus salas.

Su colección completa está formada por 32 millones de ejemplares (no todo está expuesto, evidentemente), y contiene además varias exposiciones especiales de carácter temporal.

Este impresionante esqueleto de Barosaurio está en el hall de entrada del museo:

 

Los dioramas son espectaculares:

Los geniales totems:

Y un recuerdo de la peli de Noche en el museo ;). El modelo de una cabeza de la Isla de Pascua:

 

Museo Nacional del Aire y el Espacio Smithsonian – Washington

Este museo es espectacular tanto en tamaño como en contenido, así que no perdáis la oportunidad de verlo si tenéis la ocasión. Contiene la mayor colección del mundo de naves históricas aéreas y espaciales. De hecho, creo que es imposible verlo completo (y bien) en un día, debido a su inmensa colección de piezas cada una más espectacular que la anterior.

Os dejo unas fotos de algunas de las maravillas que se pueden ver en este museo:

  • “Columbia”, el módulo de mando del Apollo 11, en que el que regresaron a la Tierra Neil Armstrong, Edwin “Buzz” Aldrin y Michael Collins el 22 de julio de 1969. En esta foto no se ve, pero el exterior de la nave está totalmente quemado ya que en la reentrada a la Tierra, la nave alcanzó los 3000º C de temperatura

  • El “Spirit of Saint Louis”, aeroplano con el que el piloto Charles Lindbergh cruzó el Atlántico desde Nueva York a París en mayo de 1927 en un vuelo sin escalas y, por primera vez en la historia, en solitario

  • El “Flyer I”, avión con el que los hermanos Wright hicieron sus primeros vuelos el 17 de diciembre de 1903, cubriendo un máximo de 255 metros en 59 segundos

  • Multitud de aviones de combate de la Segunda Guerra Mundial, entre los que se encuentran: Messerschmitt Bf. 109G-6, Macchi C.202 Folgore (parte superior de la foto), North American P-51D Mustang (parte inferior de la foto), Supermarine Spitfire Mk. VII, etc.

  • Sonda espacial “Stardust”, perteneciente a la primera misión espacial americana cuyo objetivo era específicamente la captación de material extraterreste procedente de lugares más allá de la Luna. “Stardust” trajo muestras de la cola del cometa Wild 2 y polvo interestelar. Fue lanzada el 7 de febrero de 1999 y volvió a la Tierra el 15 de enero de 2006, aterrizando en el desierto de Utah.

  • El “Skylab Orbital Workshop”, la primera estación espacial estadounidense que estuvo orbitando la Tierra durante 6 años, de 1973 a 1979. La unidad expuesta en el museo evidentemente no es la que estuvo en órbita, sino una unidad de reserva que la NASA donó al museo tras la cancelación del programa

  • Maqueta del “Telescopio Hubble” (al fondo de la imagen), fabricada para realizar estudios de viabilidad antes de la construcción del telescopio real, y reconstrucción del “Proyecto Apollo-Soyuz”, en el que un módulo de conexión permitió la unión de los dos tipos de naves (Apollo y Soyuz) y con ello el primer vuelo espacial americano-soviético.

  • La sección delantera de un Boeing 747-151, modelo de avión que se ha convertido en un hito de la historia de la aviación comercial (tengo que decir que en la Sala Iberia del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de A Coruña también tenemos una, por si alguna vez venís a la ciudad y os apetece verla)

Y por si la inmensa colección de objetos que tiene la sede de este Museo Nacional del Aire y el Espacio en el National Mall de Washington D.C. no es suficiente, la Institución Smithsonian dispone de otro centro en los alrededores de la ciudad llamado Steven F. Udvar-Hazy Center que abrió sus puertas en el año 2003 y en el que han expuesto el resto de piezas que por falta de espacio no podían exhibir. En este otro centro tienen literalmente miles de artefactos de la historia de la aviación y la exploración espacial, incluído el transbordador espacial Discovery. Por falta de tiempo no pude visitarlo, pero seguro que merece muchísimo la pena. Lo apunto para mi próxima visita :-)

Centro de arte rupestre Tito Bustillo

Este fin de semana hice una pequeña escapada a Asturias y tuve la ocasión de pasar por Ribadesella para visitar el Centro de arte rupestre Tito Bustillo. Tengo que decir que la visita a la cueva fue estupenda, tanto por la belleza geológica de la propia cueva como por el maravilloso arte rupestre que pudimos contemplar en el panel principal. Es realmente increíble pensar que estás delante de unas pinturas que llevan ahí muchos miles de años (literalmente) y que han persistido para que aún hoy en día las podamos disfrutar. La cueva fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2008 y está considerada como uno de los mejores ejemplos de arte paleolítico.

La cueva de Tito Bustillo fue descubierta en 1968 por un grupo de espeleología que decidió descender por una sima llamada Pozu’l Ramu. Quince días después de este asombroso descubrimiento, uno de los miembros del grupo, de tan solo 18 años, falleció en una expedición en los Picos de Europa. Ese chico era Tito Bustillo, y la cueva fue bautizada con su nombre como homenaje.

El acceso a la cueva se realiza a través de un largo túnel artificial que el Patronato de Cuevas Prehistóricas de Asturias decidió hacer tras el descubrimiento para facilitar la visita a los turistas, que de otra forma tendrían que caminar unos tres kilómetros hasta la entrada. Ocurre sin embargo que este túnel facilita las inundaciones de la cueva, lo que es preocupante sobre todo debido a la contaminación de las aguas, que puede dañar no sólo las pinturas, sino las preciosas formaciones geológicas características de las cuevas de estas montañas calizas. Han intentado minimizar los efectos de estas inundaciones colocando puertas a lo largo del túnel que hay que atravesar en el camino de acceso. Es algo bastante curioso.

El panel principal de la cueva tiene inventariadas varias decenas de pinturas de distintas épocas, que fueron pintadas a lo largo de miles de años sobre la misma pared. No sabemos qué significado sagrado o mágico debía tener ese lugar para que fuera el elegido por los artistas para plasmar sus obras de arte. Las pinturas más antiguas son del periodo premagdaleniense, con más de 20.000 años de antiguedad, y las más “modernas” son del propio periodo magdaleniense y tienen entre 12.000 y 17.000. La cultura magdaleniense fue una de las últimas del Paleolítico Superior en Europa Occidental.

Por razones obvias, no pude sacar mis propias fotos en el interior de la cueva (no estaba permitido), pero aquí os dejo algunas que he recopilado. En la primera se pueden apreciar varias figuras de caballo y una cabeza de reno (la cabeza de reno está en la parte inferior derecha; está mirando hacia la izquierda). Una característica que hace estas pinturas únicas en el mundo es la tonalidad violeta que estos artistas utilizaron para colorear algunas de sus dibujos. Para lograr estas tonalidades hicieron mezclas de minerales de la zona. Así, en el panel principal encontramos colores rojizos, ocres, negros y violetas, además del color de la propia roca, claro. En las fotos no se aprecia bien, pero los artistas aprovecharon las formas de la pared en un intento de dar tridimensionalidad a sus obras, de manera que no dibujaban donde querían, sino donde debían, es decir, en el lugar preciso que realzaba la forma y el dibujo del animal que querían representar.

Esta segunda foto es de una bellísima cabeza de caballo que lleva ahí unos 12.000 años, pero que parece que alguien acaba de pintar en la pared. Es algo increíble.

Hay que decir que el panel principal no es la única parte de la cueva que tiene pinturas, sino que hay multitud de pequeños espacios con más dibujos. Lo que ocurre es que solo el panel principal es visitable. El resto son salas de difícil acceso o de muy pequeñas dimensiones. En la web del museo se pueden ver fotos de todas las zonas de la cueva en las que hay representaciones.

 

Museo Nacional de la Energía en Ponferrada

Hace unas semanas tuve la oportunidad de conocer el Museo Nacional de la Energía, en Ponferrada, provincia de León.

Actualmente solo se puede visitar una de las sedes del museo, llamada Ene.térmica, pero parece ser que en el futuro el museo se ampliará con 2 sedes más, situadas en las inmediaciones:

– Ene.bosque: un jardín botánico en el que recrearán cómo era el Bierzo hace 300 millones de años, cuando aparecieron las plantas que hoy son carbón.

– Ene.central: la sede central del museo, ubicada en la antigua Central Térmica de Compostilla I, que albergará exposiciones sobre energía y sociedad.

Ene.térmica se ubica en una central térmica real que estuvo en funcionamiento durante los años 20. La visita consiste en recorrer las áreas de esta antigua central, llamadas Muelle de Carbones, Nave de Calderas y Nave de Turbinas. A lo largo del recorrido se pueden escuchar testimonios de personas que  trabajaron en la central.

- Muelle de Carbones: La visita comienza en el muelle de carbones, lugar en el que se vaciaba el carbón procedente de las minas. Se pueden ver las cintas transportadoras y los distintos mecanismos utilizados para canalizar el carbón hacia la nave de calderas. En la imagen se ve parte de la exposición de esta zona, y al fondo de todo una locomotora que transportaba carbón en la ruta ferroviaria entre Villablino y Ponferrada.


- Nave de Calderas: En este área puedes pasear entre las calderas de combustión del carbón, e imaginar las terribles condiciones de trabajo que debían tener estos trabajadores. Soportaban temperaturas de más de 40º en invierno, además de respirar un “aire” contaminado de forma continua. En la primera imagen os muestro una vista exterior del eficio de la nave de calderas. Se pueden apreciar el sistema de transporte de carbón que entra en la nave desde el muelle de carbones. En la segunda imagen se ve el interior de la nave de calderas.

- Nave de Turbinas: Esta es la zona más luminosa, espaciosa y limpia de todas, donde se situaban las tres turbinas que generaban electricidad a partir del vapor producido por la combustión del carbón. Parece un sitio más agradable, pero lo cierto es que el ruido producido por las turbinas era casi insoportable, razón por la cual los operarios se comunicaban a gritos o por señas, y el calor aún era mayor que en la sala de calderas. En la foto os muestro el detalle de un conjunto de indicadores que llamaban “el trébol”, y que  los operarios vigilaban para lograr sincronizar la sinusoide de la electricidad proveniente de cada una de las turbinas, con el fin de poder venderla a la red.

Atomic Testing Museum de Las Vegas

Como ya he comentado en varias ocasiones, una de mis mayores aficiones es viajar y aprovechar mis viajes para visitar museos de ciencia y tecnología de todo el mundo. En este caso tuve la oportunidad de visitar la increíble Las Vegas, famosa por los casinos, los espectáculos y las fiestas.

Lo que mucha gente quizá no sepa es que en los años 50 uno de los “atractivos” de Las Vegas para los visitantes era la posibilidad de avistar la detonación de bombas nucleares, ya que a unos 100 Km de la ciudad se situaba el Emplazamiento de pruebas de Nevada, lugar dedicado a la experimentación con armas nucleares. Las pruebas nucleares finalizaron en 1992, habiéndose realizado un total de 925, de las cuales 825  fueron subterráneas.

Las exposiciones del Atomic Testing Museum muestran lo sucedido en esos años, tanto desde el punto de vista técnico y de ingeniería, con diferentes instrumentos utilizados en la época y diferentes paneles con información muy interesante, como histórico y social, explicando cómo estos controvertidos y peligrosos experimentos se convirtieron en una atracción para turistas, llegando incluso a existir una Miss Atómica.

Es una visita muy recomendable si viajáis a Las Vegas, además de que os permitirá conocer un aspecto diferente de la historia de la ciudad.

Os dejo algunas imágenes del museo:

 

California Academy of Sciences

California Academy of Sciences es una mezcla de aquarium, museo de historia natural, planetarium… Es un sitio muy luminoso y amplio en el que pasas de un ambiente a otro casi sin darte cuenta. Lo pasamos muy bien paseando por allí.

El edificio en sí tiene un gran interés ya que, por ejemplo, tiene un techo verde (living roof) de 1 hectárea con 60.000 células fotovoltaicas. Según datos de la academia, estas células fotovoltaicas generan 213.000 kilowatios hora al año, lo que proporciona el 10% de las necesidades de energía del museo.

En lo que se refiere al interior el museo, es destacable la gran cúpula de cristal que tiene en su parte central, que recrea una selva tropical, con sus condiciones de humedad y temperatura. Dentro está lleno de preciosas aves y cientos de mariposas. Es muy bonito.

Otra cosa que me encantó fue la zona de aquarium en la que puedes sentarte a disfrutar de las “vistas” de los peces de colores,es muy impresionante, como podeis ver en las fotos.

 

Aquarium of the Bay – San Francisco

Tuve la suerte de visitar California este verano y ver multitud de sitios interesantes de los que iré hablando poco a poco. Para empezar, os dejaré algunas fotos del Aquarium of the Bay, de San Francisco, un pequeño pero muy bonito aquarium que merece la pena visitar. Se encuentra en la zona de los muelles, en concreto en el Pier 39, uno de los lugares más bonitos y animados de San Francisco.

Las medusas, como nunca las había visto:

Medusas

 

Medusas

 

Increíble banco de peces:

 

Y un guiño al Aquarium Finisterrae de A Coruña que, aunque no se vea bien en la foto, aparecía anunciado en una de las pantallas del Aquarium de San Francisco:

A

 

 

Museo Nazionale della Scienza e della Tecnologia Leonardo Da Vinci – Milán

Museo Leonardo Da Vinci

Museo Leonardo Da Vinci

En mi último viaje tuve la oportunidad de visitar el Museo de Ciencia y Tecnología Leonardo Da Vinci, en Milán. La verdad es que me gustó mucho. Tiene un montón de reproducciones de inventos de Leonardo, y es muy interesante ver “de verdad” las ideas que él plasmó sobre el papel con sus dibujos.

El museo presta especial atención a los científicos italianos, y vi cosas que me sorprendieron. La que más me llamó la atención es el pantelégrafo. Lo cierto es que (en mi ignorancia) no sabía de la temprana invención de este aparato. El pantelégrafo fue el precursor del fax, y era capaz de enviar y recibir imágenes a larga distancia utilizando la red ya instalada de telegrafía.  Me imagino que tuvo que ser una auténtica revolución en las telecomunicaciones en su época. Lo inventó Giovanni Caselli, un físico italiano, a mediados del siglo XIX!!

Además de la exposición sobre telecomunicaciones, tienen otra sobre instrumentos astronómicos, también muy interesante. En otros edificios situados al lado del museo tienen grandes locomotoras, aviones y barcos. También hay un submarino en el que se puede entrar, pero sólo con visitas guiadas en italiano.

De nuevo tengo que decir que creo que ver este museo es una idea estupenda si se viaja a Milán. El precio de la entrada de adulto (sin visita al submarino) son 8€. Creo que es justo.

Submarino

Submarino

Aviones

Aviones

Museo de las Ciencias Príncipe Felipe – Valencia

Todos los edificios de La Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia son espectaculares. Yo estuve muy poco tiempo, por lo que sólo pude ver el Museo de las Ciencias, pero espero poder volver en el futuro y ver todo lo demás.
El Museo de las Ciencias está muy bien, aunque la entrada me pareció un poco cara. Tienen un péndulo de Foucault en la planta baja, que según parece es de los más grandes del mundo. Luego hay muchas exposiciones diferentes: una sobre superhéroes de comic, otra sobre el cambio climático, otra sobre el legado de grandes científicos (Severo Ochoa, Ramón y Cajal,…), otra sobre la exploración espacial,… un poco de todo.

Es una visita obligatoria si se viaja a Valencia.

Ciudad de las Artes y las Ciencias

Ciudad de las Artes y las Ciencias

Péndulo de Foucault

Péndulo de Foucault

Deutsches Technikmuseum – Berlín

Entrada al museo

Entrada al museo

El Museo Alemán de Tecnología de Berlín es increíble. Fui a verlo porque era un museo de tecnología y si estoy en una ciudad y tiene un museo de este tipo intento ir a visitarlo. Este apenas aparece destacado en las guías de Berlín (de hecho, la primera vez que estuve en Berlín ni me enteré de que existía), por lo que pensé que era pequeño y normalito. Nada más lejos: es gigantesco y lleno de cosas interesantes. Me encantó, y volveré a ir cuando regrese a Berlín porque, aunque estuve todo el día (desde las 10 y pico de la mañana hasta que cerró), no me dio tiempo a verlo bien, muchas partes tuve que pasarlas de largo. Reconozco que es agotador, porque llega un momento que ya no sabes ni lo que estás viendo. Tanta información deja “cao “al cerebro. Es algo similar a lo que pasa cuando visitas el museo de ciencia o el museo británico de Londres. Al final acabas literalmente agotado/a.

Volviendo al Museo de Tecnología de Berlín, creo que nunca vi tantos aviones (de la segunda guerra mundial y otras épocas) colgados en una misma sala (por no decir hangar). Lo mismo ocurre en otra sala con las cientos de enormes locomotoras. Impresiona mucho. Puedes hasta pasar por debajo de algunas de ellas. Tienen un vagón de los que  usaban en la Segunda Guerra Mundial para deportar judíos. Es horrible, cuando lo vi de repende (no sabía que estaba) me dio un vuelco al corazón. Luego hay zonas con exhibiciones sobre telecomunicaciones y computación, energía (motores de todo tipo), navegación, y sobre muchos tipos de actividades industriales. También está el Spectrum, una parte más participativa, en la que puedes experimentar diferentes cosas.

En fin, que si os gusta la historia de la tecnolgía os va a gustar este museo. La entrada es muy barata, creo que fueron 4,5 € . Nada para todo lo que ofrecen. Os dejo algunas fotos:

Estudio de televisión de 1958

Estudio de televisión de 1958

MuseoTecnologia (48)

Aviones

Spectrum

Spectrum

Vagón de deportación

Vagón de deportación