Uno más en la familia

Escrito por | Categoría: Ciencia, Historia | Fecha: 20-04-2010

Craneo del Australopithecus sediba / Fuente: Science

Cráneo del Australopithecus sediba / Fuente: Science

“¡Papá, he encontrado un fósil!”. Estas son las palabras que el paleontólogo Lee Berger escuchó el 15 de agosto de 2008 antes de comprobar, atónito, que su hijo Matthew de 9 años había encontrado, mientras jugaba en las inmediaciones del yacimiento en el que trabajaba su padre, la clavícula de un antiguo homínido. Berger rastreó inmediatamente los alrededores y pronto volvió a sorprenderse al hallar la mandíbula inferior de este mismo homínido. “No me lo podía creer”, afirmó después el científico de la Universidad de Witwatersrand, Sudáfrica.

Tras ese momento, sólo un par de semanas después del también sensacional hallazgo en Siberia de otra nueva especie de homínido desconocida que vivió en Eurasia hace 40.000 años, un gran grupo de paleontólogos, dirigido por Lee Berger, comenzó a trabajar. A día de hoy más de 60 científicos de todo el mundo y decenas de estudiantes han podido investigar los restos. Durante meses se han aplicado complicadas técnicas para extraer los huesos de los bloques de roca en los que estaban incrustados, y finalmente los científicos han recuperado dos esqueletos parciales pero muy bien conservados. Sorprendentemente, y al igual que ocurrió con el homínido de Siberia, ambos esqueletos pertenecen a una especie de homínido desconocida hasta ahora. Uno de ellos, concretamente el que descubrió Matthew, pertenece a un adolescente de entre 10 y 13 años de edad. El otro es de una mujer de alrededor de 30 años. Parece que ambos homínidos vivieron hace casi 2 millones de años y que murieron con muy poca diferencia de tiempo

El equipo acaba de publicar en Science el resultado de sus investigaciones, donde afirman que los esqueletos pertenecen a una nueva especie de homínido, a la que han bautizado como Australopithecus sediba (sediba significa fuente o manantial en el idioma Sotho). Además, aseguran que esta especie podría pertenecer a la etapa de la evolución entre los Australopithecus y los primeros individuos del género Homo y ser, por tanto, una pieza fundamental para comprender nuestros propios orígenes, los del Homo sapiens. En propias palabras del profesor Berger: “Creo que éste es un buen candidato para pertenecer a la especie de transición entre el hombre mono africano, el Australopithecus africanus y el Homo habilis, o incluso podría ser un antepasado directo del Homo erectus”. Curiosamente, los esqueletos fueron hallados en una cueva de la región de Malapa, a sólo 40 kilómetros de Johannesburgo, en un lugar denominado por la UNESCO “Cuna de la Humanidad”.

Los restos de los dos Australopithecus sediba fueron encontrados en el fondo de un sistema de cuevas creadas por la erosión de un río, mezclados entre sí y con otros animales como antílopes, tigres diente de sable, ratones y conejos. Los estudios indican que ambos pudieron morir poco antes de ser arrastrados por la corriente del río y depositados en el lugar donde fueron hallados. Su edad se ha acotado entre los 1,95 y 1,78 millones de años. Tenían las manos cortas y fuertes, los brazos largos como los simios, una pelvis muy evolucionada y las piernas largas, por lo que podían caminar, y posiblemente correr y trepar como los humanos. Las estimaciones indican que en el momento de su muerte el ejemplar femenino pesaba unos 33 kilos y el adolescente masculino unos 27. Ambos medían aproximadamente 1,27 metros de altura, aunque el individuo más joven habría crecido más al hacerse adulto. El tamaño del cerebro es pequeño, entre los 420 y 450 centímetros cúbicos en el caso del joven (hay que tener en cuenta que el cerebro del ser humano actual está entre los 1.200 y los 1.600 centímetros cúbicos) pero sin embargo, Lee Berger afirma que la forma de su cráneo es muy avanzada si se compara con la de los australopitecinos.

Vista lateral del cráneo de Australopithecus sediba / Fuente: Science

Vista lateral del cráneo de Australopithecus sediba / Fuente: Science

El aspecto del Australopithecus sediba, una mezcla de rasgos muy primitivos y típicos de los australopitecinos, con otros mucho más modernos y característicos de los homínidos posteriores, ha suscitado un gran debate de opiniones que divide a los científicos. Unos, entre los que se encuentran los autores de la investigación publicada en Science, aseguran que los esqueletos hallados podrían ser los primeros representantes del género Homo. Otros opinan que los Australopithecus sediba pueden pertenecer a una rama sudafricana tardía de australopitecos que pudieron ser coetáneos con miembros del género Homo, y que a día de hoy nuestro antepasado inmediato más probable sigue siendo Lucy, la Australopithecus afarensis de 3,2 millones de años de antigüedad descubierta en Etiopía en 1974.

En lo que en general hay consenso es en que la transición evolutiva desde los primeros homínidos hasta los primeros individuos del género Homo se dio en etapas muy lentas y espaciadas en el tiempo. Lee Berger afirma en Science que “No es posible establecer la posición filogenética precisa de Australopithecus sediba en relación a varias especies asignadas al Homo primitivo. Podemos concluir que esta nueva especie comparte más características derivadas con el Homo primitivo que con cualquier otra especie de australopiteco conocida, y por tanto representa un ancestro candidato para el género, o un grupo hermano a un ancestro cercano que persistió durante cierto tiempo tras la primera aparición de Homo”. También destaca la trascendencia que este descubrimiento tiene en el estudio de la evolución humana y que asegura que “Antes, podías prácticamente acomodar el registro completo de fósiles que son candidatos para el origen del género Homo de este periodo en una pequeña mesa. Pero, con el descubrimiento de Australopithecus sediba y la riqueza de fósiles que hemos recobrado –y y que seguimos recuperando—esto ha cambiado de forma dramática”.

El Sincrotón Europeo de Grenoble (ESRF) se ha unido al estudio de estos fósiles, aplicando sobre algunos fragmentos de uno de los esqueletos una técnica llamada microtomografía de rayos X sincrotón, desarrollada por el paleoantropólogo Paul Tafforeau y su grupo de investigación. Esta técnica hace posible la visualización, con gran nivel de detalle y en tres dimensiones, del interior de una roca fosilizada sin necesidad de romperla. Gracias a este estudio, llevado a cabo durante el mes de febrero de 2010 por el propio Tafforeau, se ha detectado en el interior del cráneo del ejemplar más joven lo que parecen ser huevos del insecto que devoró el cadáver e, increíblemente, la presencia de restos de cerebro. Los científicos aún están empezando a analizar toda la información que se ha recopilado tras este nuevo e inesperado hallazgo, por lo que seguramente en los próximos meses tendremos nuevos datos que nos permitan conocer un poco más sobre la complicada e intrincada historia de la evolución del ser humano.

La astronomía en la antigua Grecia

Escrito por | Categoría: Ciencia, Curiosidades, Historia | Fecha: 13-08-2008

Grecia Antigua y Clásica

En la antigua Grecia quisieron dar un paso más allá que las sociedades egipcia o mesopotámica, y no se quedaron en el simple hecho de observar los movimientos de los astros, sino que intentaron entender su por qué. Esto nos revela una clara actitud científica. Eudoxo fue el primero en realizar diversos modelos que reproducían y explicaban los movimientos astrales que ellos observaban. Sus modelos estaban basados en la concepción que Platón tenía del universo, y estaban formados por esferas homocéntricas, con la tierra inmóvil en el centro. Según la idea de Platón, los astros seguían un movimiento armonioso  y perfecto, por lo que se debería poder reproducir su desplazamiento usando solamente movimientos circulares y uniformes. Los modelos de Eudoxo no tenían una base matemática consistente, y no reproducían los movimientos de todos los cuerpos celestes en conjunto, sino que existía un modelo para el movimiento individual de cada uno.

El carácter científico de estos estudios es indiscutible porque por primera vez se daba una descripción cualitativa del desplazamiento continuo de la Luna, el Sol y los planetas. El logro de Eudoxo fue sorprendente y nos da una idea del ansia de los sabios griegos por comprender el mundo y sus leyes mediante el pensamiento y la observación, dos características puramente científicas.

Grecia Helenística

Claudio Ptolomeo

Claudio Ptolomeo

El astrónomo más significativo en la era helenística fue Ptolomeo que, estudiando una enorme cantidad de datos sobre los movimientos de los planetas, construyó un modelo geométrico que era capaz de explicar las posiciones de éstos en el pasado así como predecir sus posiciones futuras. Además, recopiló el saber astronómico de su época en los doce libros del Almagesto. Esta obra contiene un el  mayor catálogo de estrellas de la antigüedad, teórica del Sol y la Luna y estudios sobre los movimientos de los planetas, tanto en longitud como el latitud. Es tan riguroso que fue utilizado por los astrónomos hasta la alta Edad Media. Es indiscutible el enorme trabajo científico desarrollado por Ptolomeo así como su importancia en la historia de la astronomía.

La astronomía egipcia

Escrito por | Categoría: Ciencia, Curiosidades, Historia | Fecha: 12-08-2008

En Egipto, la principal motivación para el desarrollo de la astronomía fue la necesidad administrativa de regular un calendario temporal. La astronomía egipcia no tenía ningún objetivo de predicción, por lo que no tenían ese interés por llevar un registro preciso de los movimientos de los astros como pasaba en Mesopotamia. Hicieron un calendario basado en las estrellas, en vez de en los ciclos lunares, dividieron el año en 365 días y desarrollaron un sistema para dividir la noche y el día en doce horas, como continuamos haciendo hoy en día, y además inventaron los relojes nocturnos, de agua y es probable que el de sol. También conocían los planetas Saturno, Júpiter, Marte, Venus y Mercurio, aunque los asociaban con aspectos de los dioses, lo que nos indica que no realizaban estudios astronómicos de los planetas. Así y todo, la astronomía egipcia tenía una naturaleza científica ya que su estudio tenía como objetivo mejorar y para hacer más fácil la vida de su pueblo. Ellos necesitaban regular el tiempo, y lo consiguieron desarrollando la ciencia astronómica en la medida que lo necesitaron. 

La astronomía en la era mesopotámica

Escrito por | Categoría: Ciencia, Curiosidades, Historia | Fecha: 10-08-2008

En Mesopotamia, la astronomía se inició por la inquietud de este pueblo por conocer su porvenir (guerras, inundaciones…). Intentaban pronosticar qué les deparaba el destino mirando las estrellas. Otro de sus motivos era la regulación del calendario. Aunque sus fines eran adivinatorios, consiguieron grandes avances, como por ejemplo, la capacidad de prever eclipses lunares con antelación. Hacían un registro de sus observaciones astronómicas, y apuntaban la posición de las estrellas, los planetas…, así como los eclipses. No se preocupaban por entender el mecanismo de movimiento de los astros, su objetivo era predecir el futuro fijándose en su situación en el firmamento. Inventaron el Zodíaco, que hizo posible el registro numérico de las posiciones astrales en grados de longitud y también el horóscopo, a partir del cual comenzaron a hacer predicciones para personas individuales según la posición de los astros en el momento de su nacimiento. La astronomía mesopotámica, por tanto, no era científica en lo que se refiere las adivinaciones, ni  tampoco dado el hecho de que no les interesaba entender el por qué del movimiento de los astros. Pero sin embargo, sí lo era si tenemos en cuenta la regulación de su calendario, el completo registro que llevaban de las posiciones de los cuerpos celestes, la predicción de eclipses lunares y por supuesto, la invención del Zodíaco.

Las matemáticas griegas

Escrito por | Categoría: Ciencia, Curiosidades, Historia | Fecha: 09-06-2008

Grecia Antigua y Clásica

Las dos grandes figuras de matemáticos en la Grecia antigua son Tales de Mileto y Pitágoras. Ambos consiguieron grandes logros científicos en este ámbito. Tales estudió las matemáticas egipcias buscando los principios generales y las justificaciones de los procedimientos geométricos que utilizaban. Pitágoras quiso sacar las matemáticas de un contexto práctico para centrarse en su estudio teórico.

En este período, la refutación o justificación de las teorías era la base de las matemáticas. Desarrollaron la técnica de demostración por reducción al absurdo, ampliamente utilizada en matemáticas hasta en nuestros días. Su gran aportación fue el cambio de enfoque de las matemáticas: de un enfoque empírico como el que había en Mesopotamia  o en Egipto, a un enfoque deductivo. Este cambio de pensamiento nos lleva a unas matemáticas más científicas, que buscan explicar la realidad con objetividad, precisión, crítica, metodología… y sobre todo, con más racionalidad.

Grecia Helenística

En el terreno de las matemáticas de la era helenística destaca especialmente la figura de Euclides y su obra, Elementos, un conjunto de trece libros en el que recopiló prácticamente todos los conocimientos y procedimientos matemáticos básicos que existían hasta la época (geometría plana, aritmética y geometría sólida). Además de lo que esto ya significa, Euclides hizo otra gran aportación, el sistema axiomático, una técnica deductiva muy importante, ampliamente utilizada hoy en día.

Después de Euclides, vivió el otro gran científico de esta época,  Arquímedes, considerado el matemático más notable de la era helenística. Sus contribuciones científicas son muy numerosas y de gran calidad, siendo quizás la más destacada la del principio que lleva su nombre, el Principio de Arquímedes. No cabe duda de que los matemáticos de la Grecia helenística, con su trabajo, su método y su raciocinio, nos dejaron una enorme herencia científica, además de lograr grandes avances para la humanidad.

Las matemáticas en Egipto y Mesopotamia

Escrito por | Categoría: Ciencia, Curiosidades, Historia | Fecha: 07-06-2008

Tanto en Mesopotamia como en Egipto, los textos matemáticos que se han encontrado solamente contienen problemas de cálculo, ejercicios de geometría, tablas… En ningún caso parecen tener ese tinte religioso o mágico como ocurría en el caso de la medicina.

Papiro egipcio con contenidos matemáticos

Papiro egipcio con contenidos matemáticos

Está claro que una “ciencia pura” como las matemáticas comenzó su historia de una manera bastante mecánica y metodológica. El progreso matemático de ambas civilizaciones es similar, pues en ninguna de ellas hallamos desarrollos matemáticos abstractos ni generales, sino casos concretos. Tampoco hay justificaciones ni demostraciones de las relaciones matemáticas que utilizaban. Sin embargo, a través del estudio de los textos que han llegado hasta nuestros días, se ha podido comprobar que en Mesopotamia se alcanzó un sorprendente desarrollo algebraico, mientras que en Egipto los mayores logros fueron en el campo de la geometría.

Estas matemáticas arcaicas no describían casos abstractos ni tenían una demostración, tampoco utilizaban un lenguaje exacto, sino literal, pero eran descriptivas y objetivas y seguían métodos creados por ellos mismos para resolver los problemas que se les planteaban. Eran unas matemáticas que solucionaban tanto sus problemas prácticos como sus necesidades administrativas. No existía una labor investigativa en matemáticas ni eminentes matemáticos mesopotámicos o egipcios. Pero lo cierto es que, por poner un ejemplo, en Mesopotamia intentaban resolver problemas complejos reduciéndolos a otros más simples, y que en Egipto se computaban áreas y volúmenes de figuras geométricas. Creo que las matemáticas en Egipto y Mesopotamia tenían un claro carácter científico, sobre todo teniendo en cuenta que se mantuvieron al margen de la magia o la mitología y se centraron en la práctica para afianzar su conocimiento.

La medicina de la antigua Grecia

Escrito por | Categoría: Ciencia, Curiosidades, Historia | Fecha: 28-05-2008

En posts anteriores hemos hablado de cómo era la medicina en Egipto y en Mesopotamia. Hoy nos centraremos en la Grecia antigua y clásica y la Grecia Helenística.

Hipócrates

Hipócrates

En la Grecia antigua, abundaba la práctica de la cirugía, así como los ritos curativos religiosos y mágicos, como se describe en los poemas épicos de Homero. Había todavía una estrecha relación entre la medicina y la religión. La situación, en cuestiones curativas, no era tan diferente a la de Mesopotamia o Egipto, y el carácter científico de la medicina, bastante leve. Sin embargo, en la Grecia clásica, la figura de Hipócrates marcó un cambio muy importante. Estaba convencido de que las enfermedades venían causadas por fenómenos naturales (como los vientos, las estaciones o las aguas) y nunca sobrenaturales. Quiso separar definitivamente la medicina de la religión. Esto ya muestra una actitud más científica, pues Hipócrates quería estudiar las enfermedades con más objetividad, sin estar influenciado por creencias religiosas. En esta época apenas tenían nociones sobre el funcionamiento de los órganos del cuerpo humano, y las descripciones anatómicas eran pobres, pero el hecho de que los hipocráticos pretendieran entender las enfermedades y averiguar cómo curarlas, y que además para ello confiaran en la experimentación y la práctica como base para adquirir ese conocimiento hace que, en mi opinión, la medicina de la Grecia clásica sí tenga un carácter científico claro. Después de Hipócrates, Aristóteles hizo interesantes estudios puramente científicos sobre el cuerpo humano (y otros animales), con un especial interés por el funcionamiento del corazón y el aparato cardiovascular.

En la Grecia Helenística, destacaron los importantes estudios anatómicos de Herófilo, que analizó los ojos, el sistema nervioso, cardiovascular y reproductor. Más tarde, Erasístrato se encargó de investigar sobre el funcionamiento de estos sistemas.  Todos estos estudios anatómicos se vieron beneficiados por la posibilidad que tenían los médicos de realizar disecciones de cadáveres de ajusticiados, así como vivisecciones a presos. Las teorías sobre el funcionamiento del cuerpo humano a las que llegaron no se acercan a la realidad ya que por ejemplo, pensaban que el sistema circulatorio era unidireccional, pero está claro que los sabios helenísticos griegos tenían una intención totalmente científica.

La medicina en la época mesopotámica

Escrito por | Categoría: Ciencia, Curiosidades, Historia | Fecha: 26-05-2008

En Mesopotamia, la medicina era una profesión manual y regulada como cualquier otra. Los médicos eran en realidad sanadores y adivinos que utilizaban procedimientos mágicos o exorcismos a la hora de realizar operaciones o de dictar un diagnóstico y su respectivo tratamiento. Creían que las enfermedades tenían una naturaleza religiosa. Esto nos lleva a pensar que la medicina mesopotámica no tenía nada de científica, ya que en ningún momento se intenta buscar otra explicación a los males de la salud que no sea de origen sobrenatural o divino.Esta medicina no cumple ninguna característica propia de la ciencia tal y como hoy la conocemos, pero también hay que tener en cuenta que el prisma a través del que nosotros vemos el mundo hoy en día no tiene nada que ver con el suyo. Realizaron un esfuerzo por dar una solución a los males que afectaban al cuerpo humano, para ellos misteriosos, con lo único que conocían, sus creencias religiosas.No considero que la medicina que ellos ejercieron sea científica, pero no hay que olvidar que marca un inicio en la búsqueda de una solución a las enfermedades, además de dejar constancia de los “logros” médicos en documentos como el Tratado de diagnósticos y pronósticos.

¿Como era la medicina que se practicaba en el Antiguo Egipto?

Escrito por | Categoría: Ciencia, Curiosidades, Historia | Fecha: 25-05-2008

Todo lo relacionado con la medicina egipcia está rodeado de una nube misteriosa de divinidades, espíritus y mitología. Aún así, la profesión de médico estaba muy organizada y existían diferentes especialidades (oftalmología, odontología, ginecología…). Los médicos egipcios clasificaron las enfermedades en dos tipos: las de causas manifiestas, como los traumatismos, y las de causas desconocidas, atribuidas a los dioses o a espíritus malignos. En los múltiples papiros médicos que han llegado hasta nuestros días hay recetas de fármacos, procedimientos médicos, diagnósticos y pronósticos, así como exorcismos y conjuros, porque creían en espíritus que invadían el cuerpo y provocaban la enfermedad.

Medicina en el Antiguo Egipto

Medicina en el Antiguo Egipto

¿Se puede considerar que esta medicina era realmente “científica”? Pues bueno, es evidente que la medicina egipcia no es científica tal y como la entendemos hoy en día, ya que no es objetiva ni justifica las teorías entre muchas otras cosas, pero a mi entender, es más organizada y especializada que otras del mundo arcaico. No se puede separar de sus raíces religiosas, porque en Egipto todo estaba relacionado con las divinidades, pero está claro que los médicos egipcios dieron un paso importante para el desarrollo de las futuras ciencias biomédicas.