La nueva revolución tecnológica
Escrito por | Categoría: Curiosidades, General | Cine | Música | Fecha: 27-05-2010
Se llama Book… y todo son ventajas
Se llama Book… y todo son ventajas

Me han gustado estas citas que quiero compartir con vosotros:
LAs MAREAS ROJAS
Las mareas rojas son en realidad grandes acumulaciones de microalgas en estuarios o en aguas marinas, y causan una coloración roja en la superficie acuática.
Muchas de estas algas son inocuas, pero lo cierto es que aumentan las sustancias toxicas en el mar, lo que provoca la muerte de cientos de peces, aves y otros animales mamíferos, además de provocar pérdidas económicas para la acuicultura.

LOS CÍRCULOS DE HIELO
Parece que los científicos ya han encontrado una explicación para este extraño y desconocido fenómeno de los círculos de hielo: las emisiones de metano provenientes del fondo de los lagos. La forma circular casi perfecta puede ser debida a las fuerzas de Coriolis, que afectan al agua caliente provocada por estas emisiones de metano.
Hasta el momento se han registrado estos círculos de diferentes diámetros y en diferentes partes del mundo, incluso en ocasiones no aparece un solo círculo sino varios de ellos distribuidos por toda la superficie del agua.

LAS NUBES MAMMATUS
También conocidas como nubes mastodónticas, su aparición está asociada a fuertes tormentas e incluso de climatología adversa crítica, como tornados. Es preciso aclarar que las nubes mammatus no son pronóstico de fenómenos tormentosos, ya que habitualmente se ven después de que lo peor de estas tormentas haya pasado.

LOS ARCO IRIS DE FUEGO
Los arco iris de fuego, también denominados arcos circunhorizontales, son extremadamente díficiles de ver por las condiciones requeridas para su formación. Se producen por una convergencia rara de los rayos solares con nubes cirrus que deben encontrar a unos 6.000 metros de altura y con el sol reflejando sobre ellas en un ángulo de 58º. Al reflejar la luz del sol, los cristales de hielo de estas nubes producen rayos visibles de diferentes espectros.
El resultado es precioso:

LAS PIEDRAS QUE SE MUEVEN SOLAS
Piedras de decenas de kilos se mueven sin explicación aparente.En el conocido Valle de la Muerte en Estados Unidos existe un fenómeno singular, se trata de piedras que parecen flotar sobre un desierto baldío que en algún momento fue fango.

Durante décadas, los científicos han teorizado explicaciones plausibles sobre esta anomalía, donde una piedra de varios kilos de peso es capaz de desplazarse varios cientos de metros “por si sola”.
Muchos creen que este movimiento se debe al fuerte viento, pero eso no explica que piedras de diferente tamaño y peso se muevan a un ritmo paralelo y en diferentes direcciones. Además, los cálculos físicos tampoco apoyan esta teoría, ya que para que algunas piedras se muevan se necesitarían vientos de velocidades superiores a cientos de kilómetros por hora.
El viento puede mover piedras pequeñas, pero… ¿cómo mueve algunas de varias decenas de kilos?
LAS COLUMNAS DE BASALTO
Las columnas basálticas (o columnas de basalto) son pilares más o menos verticales formados a causa de un lento proceso de enfriamiento de lava líquida en las chimeneas volcánicas o en las calderas que no llegan a desbordarse o vaciarse.
Estas columnas presentan una forma hexagonal regular de una perfección casi artificial.

Giant's causeway (Irlanda)
Entre las más famosas están las Gigant´s Causeway en Irlanda y las Devil´s Tower en Estados Unidos, aunque tampoco desmerecen “Los Órganos” en la isla de La Gomera en las Islas Canarias.
EL GRAN AGUJERO AZUL (BLUE HOLE)
Este gran agujero azul oscuro se hunde súbitamente en el océano.
Al mirarlo desde el aire, su denso color azul denota la presencia de una gran profundidad y una oscuridad impenetrable, sobretodo en contraste con el agua de su alrededor.

Aquellos buceadores que se han adentrado decenas de metros en él, han constatado que a esas profundidades, escasea seriamente el nivel de oxigeno y que además apenas existe vida por la falta de corrientes marinas.A pesar de eso, el lugar presenta un altísimo interés científico, ya que hasta el momento, se han descubierto en su interior decenas de fósiles de una antigüedad remota.
El gran genio Albert Einstein, además de sus increíbles logros como científico, pronunció algunas frases que dan mucho que pensar y que, como no, ya forman parte de la memoria de la humanidad.
Os dejo aquí mis favoritas:
Grecia Antigua y Clásica
En la antigua Grecia quisieron dar un paso más allá que las sociedades egipcia o mesopotámica, y no se quedaron en el simple hecho de observar los movimientos de los astros, sino que intentaron entender su por qué. Esto nos revela una clara actitud científica. Eudoxo fue el primero en realizar diversos modelos que reproducían y explicaban los movimientos astrales que ellos observaban. Sus modelos estaban basados en la concepción que Platón tenía del universo, y estaban formados por esferas homocéntricas, con la tierra inmóvil en el centro. Según la idea de Platón, los astros seguían un movimiento armonioso y perfecto, por lo que se debería poder reproducir su desplazamiento usando solamente movimientos circulares y uniformes. Los modelos de Eudoxo no tenían una base matemática consistente, y no reproducían los movimientos de todos los cuerpos celestes en conjunto, sino que existía un modelo para el movimiento individual de cada uno.
El carácter científico de estos estudios es indiscutible porque por primera vez se daba una descripción cualitativa del desplazamiento continuo de la Luna, el Sol y los planetas. El logro de Eudoxo fue sorprendente y nos da una idea del ansia de los sabios griegos por comprender el mundo y sus leyes mediante el pensamiento y la observación, dos características puramente científicas.
Grecia Helenística

Claudio Ptolomeo
El astrónomo más significativo en la era helenística fue Ptolomeo que, estudiando una enorme cantidad de datos sobre los movimientos de los planetas, construyó un modelo geométrico que era capaz de explicar las posiciones de éstos en el pasado así como predecir sus posiciones futuras. Además, recopiló el saber astronómico de su época en los doce libros del Almagesto. Esta obra contiene un el mayor catálogo de estrellas de la antigüedad, teórica del Sol y la Luna y estudios sobre los movimientos de los planetas, tanto en longitud como el latitud. Es tan riguroso que fue utilizado por los astrónomos hasta la alta Edad Media. Es indiscutible el enorme trabajo científico desarrollado por Ptolomeo así como su importancia en la historia de la astronomía.
En Egipto, la principal motivación para el desarrollo de la astronomía fue la necesidad administrativa de regular un calendario temporal. La astronomía egipcia no tenía ningún objetivo de predicción, por lo que no tenían ese interés por llevar un registro preciso de los movimientos de los astros como pasaba en Mesopotamia. Hicieron un calendario basado en las estrellas, en vez de en los ciclos lunares, dividieron el año en 365 días y desarrollaron un sistema para dividir la noche y el día en doce horas, como continuamos haciendo hoy en día, y además inventaron los relojes nocturnos, de agua y es probable que el de sol. También conocían los planetas Saturno, Júpiter, Marte, Venus y Mercurio, aunque los asociaban con aspectos de los dioses, lo que nos indica que no realizaban estudios astronómicos de los planetas. Así y todo, la astronomía egipcia tenía una naturaleza científica ya que su estudio tenía como objetivo mejorar y para hacer más fácil la vida de su pueblo. Ellos necesitaban regular el tiempo, y lo consiguieron desarrollando la ciencia astronómica en la medida que lo necesitaron.
En Mesopotamia, la astronomía se inició por la inquietud de este pueblo por conocer su porvenir (guerras, inundaciones…). Intentaban pronosticar qué les deparaba el destino mirando las estrellas. Otro de sus motivos era la regulación del calendario. Aunque sus fines eran adivinatorios, consiguieron grandes avances, como por ejemplo, la capacidad de prever eclipses lunares con antelación. Hacían un registro de sus observaciones astronómicas, y apuntaban la posición de las estrellas, los planetas…, así como los eclipses. No se preocupaban por entender el mecanismo de movimiento de los astros, su objetivo era predecir el futuro fijándose en su situación en el firmamento. Inventaron el Zodíaco, que hizo posible el registro numérico de las posiciones astrales en grados de longitud y también el horóscopo, a partir del cual comenzaron a hacer predicciones para personas individuales según la posición de los astros en el momento de su nacimiento. La astronomía mesopotámica, por tanto, no era científica en lo que se refiere las adivinaciones, ni tampoco dado el hecho de que no les interesaba entender el por qué del movimiento de los astros. Pero sin embargo, sí lo era si tenemos en cuenta la regulación de su calendario, el completo registro que llevaban de las posiciones de los cuerpos celestes, la predicción de eclipses lunares y por supuesto, la invención del Zodíaco.
Grecia Antigua y Clásica
Las dos grandes figuras de matemáticos en la Grecia antigua son Tales de Mileto y Pitágoras. Ambos consiguieron grandes logros científicos en este ámbito. Tales estudió las matemáticas egipcias buscando los principios generales y las justificaciones de los procedimientos geométricos que utilizaban. Pitágoras quiso sacar las matemáticas de un contexto práctico para centrarse en su estudio teórico.
En este período, la refutación o justificación de las teorías era la base de las matemáticas. Desarrollaron la técnica de demostración por reducción al absurdo, ampliamente utilizada en matemáticas hasta en nuestros días. Su gran aportación fue el cambio de enfoque de las matemáticas: de un enfoque empírico como el que había en Mesopotamia o en Egipto, a un enfoque deductivo. Este cambio de pensamiento nos lleva a unas matemáticas más científicas, que buscan explicar la realidad con objetividad, precisión, crítica, metodología… y sobre todo, con más racionalidad.
Grecia Helenística
En el terreno de las matemáticas de la era helenística destaca especialmente la figura de Euclides y su obra, Elementos, un conjunto de trece libros en el que recopiló prácticamente todos los conocimientos y procedimientos matemáticos básicos que existían hasta la época (geometría plana, aritmética y geometría sólida). Además de lo que esto ya significa, Euclides hizo otra gran aportación, el sistema axiomático, una técnica deductiva muy importante, ampliamente utilizada hoy en día.
Después de Euclides, vivió el otro gran científico de esta época, Arquímedes, considerado el matemático más notable de la era helenística. Sus contribuciones científicas son muy numerosas y de gran calidad, siendo quizás la más destacada la del principio que lleva su nombre, el Principio de Arquímedes. No cabe duda de que los matemáticos de la Grecia helenística, con su trabajo, su método y su raciocinio, nos dejaron una enorme herencia científica, además de lograr grandes avances para la humanidad.
Tanto en Mesopotamia como en Egipto, los textos matemáticos que se han encontrado solamente contienen problemas de cálculo, ejercicios de geometría, tablas… En ningún caso parecen tener ese tinte religioso o mágico como ocurría en el caso de la medicina.

Papiro egipcio con contenidos matemáticos
Está claro que una “ciencia pura” como las matemáticas comenzó su historia de una manera bastante mecánica y metodológica. El progreso matemático de ambas civilizaciones es similar, pues en ninguna de ellas hallamos desarrollos matemáticos abstractos ni generales, sino casos concretos. Tampoco hay justificaciones ni demostraciones de las relaciones matemáticas que utilizaban. Sin embargo, a través del estudio de los textos que han llegado hasta nuestros días, se ha podido comprobar que en Mesopotamia se alcanzó un sorprendente desarrollo algebraico, mientras que en Egipto los mayores logros fueron en el campo de la geometría.
Estas matemáticas arcaicas no describían casos abstractos ni tenían una demostración, tampoco utilizaban un lenguaje exacto, sino literal, pero eran descriptivas y objetivas y seguían métodos creados por ellos mismos para resolver los problemas que se les planteaban. Eran unas matemáticas que solucionaban tanto sus problemas prácticos como sus necesidades administrativas. No existía una labor investigativa en matemáticas ni eminentes matemáticos mesopotámicos o egipcios. Pero lo cierto es que, por poner un ejemplo, en Mesopotamia intentaban resolver problemas complejos reduciéndolos a otros más simples, y que en Egipto se computaban áreas y volúmenes de figuras geométricas. Creo que las matemáticas en Egipto y Mesopotamia tenían un claro carácter científico, sobre todo teniendo en cuenta que se mantuvieron al margen de la magia o la mitología y se centraron en la práctica para afianzar su conocimiento.