Project details

Las microondas forman parte del espectro electromagnético, al igual que la luz visible, la luz infrarroja o los rayos X. En concreto, las microondas ocupan las frecuencias entre 1 y 300Ghz. Puedes ver en la imagen (obtenida de Wikipedia) la posición que ocupan las microondas dentro del espectro electromagnético. Como puedes apreciar, las microondas se encuentran entre las ondas normales de radio y las ondas infrarrojas.

Las microondas han resultado ser extremadamente útiles para las comunicaciones, y se utilizan en numerosos dispositivos de transmisión de datos, radares… No hay más que decir que la comunicación a través de teléfonos móviles se realiza dentro del espectro de las microondas en casi todo el mundo. Sin embargo, una gran cantidad de gente solo las asocia con su utilidad en la cocina, es decir, con los hornos microondas. Por cierto, ¿sabías que el descubrimiento de la aplicación de las microondas para cocinar alimentos se debe a un trozo de chocolate?

Las microondas comparten una característica interesante con las ondas de radio, y es que pueden atravesar las paredes de los edificios. Además, las frecuencias altas de microondas tienen un mayor ancho de banda, por lo son capaces de transmitir más datos al mismo tiempo. Esto las hace idóneas para las comunicaciones a gran escala. En las frecuencias bajas de microondas (banda de 2,4GHz) encontramos el Bluetooth, utilizado para la transmisión inalámbrica de datos a corta distancia entre dispositivos como ordenadores y teléfonos móviles.

En su aplicación culinaria, los hornos microondas cocinan los alimentos enviándoles un flujo continuo de microondas, haciendo que el alimento se caliente por un proceso que se denomina calentamiento dieléctrico. Básicamente consiste en lo siguiente. Las moléculas de agua son dipolos, es decir, tienen un extremo con una carga positiva y otro con una carga negativa. Cuando el microondas comienza a funcionar, las moléculas de agua comienzan a girar tratando de alinear sus cargas con el campo de microondas que se ha creado. De esa forma, las moléculas van chocando unas con otras y se producen el calentamiento.

¿Y cómo se descubrió el horno microondas? Pues tiene que ver con el trozo de chocolate que comentábamos antes. Se lo debemos al científico Percy Spencer, que trabajaba para una empresa de fabricante de radares llamada Raytheon. Cierto día del año 1945, mientras paseaba por los laboratorios, se paró delante de un magnetrón, que es un dispositivo de radar que emite ondas microondas, y notó que la barra de chocolate que llevaba en el bolsillo se le había derretido. No fue el primero al que le pasaba algo semejante, pero Percy Spencer fue el primero en darse cuenta de lo que ese pequeño hecho podía significar. Con el fin de comprobar su descubrimiento, hizo un segundo experimento en el que probó a hacer palomitas de maíz. Sus estudios culminaron en la fabricación del primer horno microondas de la historia y que fue comercializado en el año 1947 por Raytheon. Pesaba 340Kg.