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La organización Cancer Research UK ha dado a conocer un estudio en el que indica que el índice de mortalidad en varones debido a melanomas malignos, un tipo de cáncer de piel, se ha duplicado en los últimos 30 años.

En los años 70, década de referencia de esta investigación, sólo 1,5 de cada 100.000 varones británicos morían por esta causa, pero en la actualidad esta número ha aumentado hasta los 3,1 de cada 100.000. En el caso de hombres mayores de 65 años este dato es mucho más alarmante ya que se ha pasado de 4,5 muertes de cada 100.000 en los años 70 a 15,2 de cada 100.000 en la actualidad.

Los especialistas muestran su preocupación por este importante aumento en el número de casos mortales de melanoma, sobre todo teniendo en cuenta que es una enfermedad fácil de prevenir.  Caroline Cerny, directora de SunSmart, la campaña de prevención del cáncer de piel en Reino Unido, ha afirmado que “Estas cifras muestran que un alarmante número de hombres están muriendo innecesariamente debido a melanomas malignos, y el número de nuevos diagnosticados con la enfermedad crece muy rápidamente. Es la prevención lo que nos puede ayudar a frenar esta tendencia y a salvar vidas”.

El índice de mortandad por esta causa en las mujeres también ha ascendido, pero en menor medida. Desde la década de los 70 hasta la actualidad, el número de mujeres que han fallecido por melanoma ha pasado de 1,5 a 2,3 por cada 100.000. Los investigadores creen que este menor índice de mortalidad entre las mujeres puede deberse a que éstas suelen preocuparse más de la protección necesaria a la hora de exponerse al sol, además de acudir al médico a la mínima sospecha. De hecho, como indica Caroline Cerny, “aunque se diagnostican más melanomas malignos a mujeres que a hombres, hay un mayor número de varones que mueren debido a la enfermedad. Esto nos sugiere que los hombres no vigilan los síntomas del cáncer de piel o que los ignoran sin consultar a su médico de cabecera. Es fundamental que la gente acuda a su médico con rapidez si nota cambios inusuales en sus lunares – cuanto antes se detecte el cáncer de piel más fácil será de tratar”.

Saber más sobre el cáncer de piel

  • Existen dos tipos de cáncer de piel no melanoma: el carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular. Son los más frecuentes, pero también los menos peligrosos y no representan más del 0,1% de las muertes debidas a cáncer. Detectado a tiempo, el cáncer de piel no melanoma no representa una amenaza para la vida.
  • Se distinguen principalmente tres tipos de cáncer de piel melanoma: superficial, nodular y léntigo maligno. El superficial es el más frecuente (70% de los casos)
  • El melanoma maligno es poco frecuente, pero también más grave. La tasa de supervivencia tras un melanoma es similar en toda la Unión Europea y está en torno al 75% para los hombres y 84% para las mujeres.
  • En España se diagnostican alrededor de 3.200 casos de melanoma al año. Suponen el 2,7% de los cánceres femeninos y el 1,5% de los masculinos.
  • Aproximadamente 710 personas mueren al año en España por melanoma. Es una tasa de mortalidad moderada que supone el 0,8% de todas las muertes por cáncer.
  • La principal causa del melanoma es la sobreexposición a la radiación ultravioleta del sol. También las personas que utilizan de forma excesiva las cabinas de bronceado tienen un mayor riesgo de contraer cáncer de piel.
  • Es más frecuente en adultos con edades comprendidas entre los 40 y los 70 años. Es rara su aparición en niños.
  • El color de piel es importante: el cáncer de piel es 20 veces más común en personas de raza blanca que de raza negra.  Dentro de las personas de raza blanca, las personas de piel muy clara, pelirrojas o rubias de ojos azules o verdes y que se queman con facilidad, son las que presentan mayor riesgo de contraer cáncer de piel.
  • Los antecedentes familiares de cáncer de piel suponen un mayor riesgo de padecer la enfermedad.
  • También es más frecuente en personas que tienen múltiples lunares (nevus) en la adolescencia o que presentan grandes lunares congénitos (nevus congénito gigante).
  • La prevención es fundamental. Se debe: limitar la exposición al sol o a las cabinas de bronceado, usar la protección solar adecuada al tipo de piel, examinar periódicamente los lunares del cuerpo y visitar al médico al notar cualquier cambio inusual.
  • La Regla ABCD nos puede ayudar a distinguir un melanoma de un lunar normal: A de asimetría (la mitad del lunar no es igual a la otra mitad), B de borde (los bordes del lunar son irregulares o están borrosos), C de color (los colores blanquecinos, rojizos o azulados sobre fondo negro son los más preocupantes) y D de diámetro (el lunar mide más de 6 mm. de diámetro o aumenta de tamaño).

Escrito por Varinia para divulgaUNED.