Project details

Como regla general, los paneles fotovoltaicos deben estar orientados hacia el sur en el hemisferio norte y hacia el norte en el hemisferio sur. La inclinación idónea es la que hace que los rayos solares incidan de manera perpendicular sobre la superficie de los paneles, maximizando así la cantidad de radiación recibida.

En una instalación sin sistema de seguimiento solar, lo factible es utilizar una o dos inclinaciones a lo largo del año, dependiendo del uso y el consumo que se vaya a hacer. En el caso de poder modificar más o menos fácilmente la inclinación de los paneles, se pueden poner a 60º durante el invierno y a 15º durante el verano, que son los ángulos de inclinación más usuales. Si no es posible o es complicado cambiar la inclinación, se pueden dejar los paneles fijos durante todo el año. La inclinación elegida dependerá del tipo de uso que se vaya a hacer. Por ejemplo, si la idea es un consumo constante a lo largo del año, es mejor dejar los paneles a 60º, ya que es la inclinación más adecuada durante el invierno, cuando la intensidad de radiación es menor y es necesario maximizarla. Durante el verano hay una mayor cantidad de radiación solar, lo que compensará el hecho de que los paneles no estén con la inclinación más adecuada. Si por el contrario el consumo se va a centrar en el periodo estival, por ejemplo, en el caso de abastecimiento de electricidad para una vivienda de vacaciones, se podría considerar el poner los paneles a 15º, aunque esto minimizaría en gran medida su rendimiento durante el invierno. Lo ideal sería utilizar las dos posiciones.