¿Qué factores geográficos influyen en la velocidad del viento?

Escrito por | Categoría: Energías Renovables, Medio Ambiente | Fecha: 14-11-2009

Una de las condiciones más importantes de un posible emplazamiento para un parque eólico es la velocidad media del viento registrada en ese lugar a lo largo del año. Hay lugares “privilegiados” para la instalación de parques eólicos pues presentan unas características muy favorables:

  • Aseguran unos buenos niveles (medio-elevados) de intensidad de viento.
  • La dirección predominante del viento es estable a lo largo del año. Por ejemplo, las zonas dominadas por corrientes marinas como el estrecho de Gibraltar o Galicia, o los valles en los que el viento queda encauzado como el valle del Ebro.
  • Son zonas elevadas y directamente expuestas al viento.

Ahora comentaremos algunos de los factores que pueden causar variaciones en la velocidad del viento y de qué manera esto puede afectar al buen trabajo de los aerogeneradores de un parque eólico.

La velocidad del viento aumenta con la altura y por tanto, la potencia producida por un aerogenerador también. Sin embargo, a medida que disminuimos la altura, el viento se ve frenado por el rozamiento con la superficie terrestre. A este fenómeno se le conoce como cizallamiento. Se puede decir que, en general, cuanto mayor sea la rugosidad del suelo, más se verá disminuida la velocidad del viento. A la hora de evaluar las condiciones eólicas de un emplazamiento, es común hablar de “clases de rugosidad”. Por ejemplo, un bosque o una zona con edificios tienen una rugosidad alta (rugosidad clase 3 ó 4), por lo que ralentizarán mucho al viento, mientras que una superficie de agua, como el mar, tiene una rugosidad mínima (rugosidad clase 0).

La orografía del terreno influye de manera importante sobre el viento, ya que puede causar turbulencias, descensos o incrementos de la velocidad. Es habitual emplazar aerogeneradores en la cima de las colinas, ya que normalmente en estas zonas se producen vientos algo más fuertes que en los alrededores. Esto es una buena solución si la colina tiene una forma suave y redondeada, pero si es demasiado escarpada o accidentada es muy posible que se formen turbulencias de viento que resultan muy negativas para el funcionamiento de los aerogeneradores y que anularían la ventaja de contar con mayores velocidades de viento. Otro buen emplazamiento para aerogeneradores, aprovechando la orografía del terreno, es entre dos montañas o colinas que formen un paso estrecho. El aire se comprime en la parte de la montaña que está expuesta al viento y la velocidad aumenta de forma significativa en el “túnel” formado entre las colinas. Al igual que antes, es preciso que la zona no sea demasiado escarpada, ya que daría lugar a turbulencias que anularían el beneficio obtenido por la aceleración del viento.

Las centrales eólicas son rentables en zonas en las que el viento es intenso con regularidad a lo largo del año. Esas son las zonas privilegiadas para la instalación de parques eólicos. El desigual reparto y comportamiento de los vientos en el mundo viene determinado por la circulación general de la atmósfera, en la que entran en juego las masas de aire, la temperatura, la humedad y la rotación y traslación de la Tierra. Por ello hay zonas con más o menos intensidad de vientos. En la siguiente imagen se puede ver de manera muy esquemática la distribución mundial del viento:

VientosMundo

El siguiente mapa (extraído de la web windpower.org) muestra el potencial eólico de las diferentes zonas de Europa. En España, Galicia es la comunidad autónoma con mayor potencial eólico aprovechable y de hecho,  es la región de España con mayor potencia eólica instalada. También en otras zonas como Navarra se pretende alcanzar un alto porcentaje de autoabastecimiento con este tipo de energía.

Mapa Vientos Europa

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