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Según la Comisión Electrotécnica Internacional (CEI), los sonómetros de clasifican en cuatro categorías o tipos, según su grado de precisión. Los sonómetros clasificados como tipo 0 son adecuados para uso en laboratorios, los tipo 1 para aplicaciones de precisión, los tipo 2 para aplicaciones generales y los tipo 3 sólo son válidos para obtener apreciaciones del nivel sonoro. Para mediciones de contaminación acústica se recomiendan los sonómetros tipo 1 o tipo 2.

De forma general, un sonómetro está formado básicamente por los siguientes elementos:

1. Micrófono: Es el elemento principal del sonómetro, y condiciona el resto de las funciones. Convierte la presión de las ondas sonoras en ondas eléctricas equivalentes, con la misma frecuencia y amplitud. Existen diversos tipos de micrófonos: de condensador, piezoeléctricos,… cada uno con sus propias características técnicas.

2. Amplificador: Amplifica la señal del micrófono lo suficiente para poder medir los niveles de presión sonora más bajos. Debe mantener una amplificación constante para toda la gama de frecuencias del sonómetro. Antes del amplificador se sitúa un pre-amplificador, que adapta la señal eléctrica de salida del micrófono para su entrada en el amplificador.

3. Filtros de frecuencia: Permiten incorporar a la medida las curvas de ponderación A, B, C o D, según el objetivo de la medición. La curva de ponderación A se utiliza para simular la manera en que el oído humano interpreta los sonidos que le llegan, la curva B se utiliza para medir intensidades medias de presión sonora, la curva C para ruidos de alta intensidad y la D para la medición del ruido producido por los aviones. No todos los sonómetros poseen las cuatro curvas de ponderación, de hecho, la curva de ponderación B es muy poco utilizada.

4. Rectificador e integrador: Antes de entrar al rectificador, la señal se amplifica de nuevo. Se puede elegir el tiempo de integración deseado, es decir, elegir cada cuánto tiempo queremos que el sonómetro haga mediciones son exponerlas en la pantalla. Las opciones más comunes son  slow (una lectura cada segundo) y fast (una lectura cada 125 milisegundos), pero también existen impulse (una lectura cada 35 milisegundos) o peak (una lectura cada 0,05 milisegundos).

5. Visor: Antiguamente, los visores de los sonómetros eran analógicos, pero hoy en día es habitual que los visores sean digitales, lo que añade precisión a la hora de leer el valor resultado de la medición.