Tipos de captadores solares térmicos

Escrito por | Categoría: Energías Renovables | Fecha: 08-01-2009

Los diferentes tipos de captadores solares se pueden clasificar en:

1. Captadores de baja temperatura

Son colectores solares sin concentración que normalmente proporcionan calor por debajo de los 80ºC. Los captadores de baja temperatura más usuales son los colectores solares planos. En líneas generales, un colector solar plano consiste en una caja plana metálica con una superficie que absorbe la energía procedente del Sol y calienta con ella un fluido que pasa por debajo de la placa. Este tipo de colectores pueden llevar o no una capa protectora, normalmente un vidrio, que limita las pérdidas de calor.De esta manera se subdividen en colectores solares planos con cubierta, utilizados fundamentalmente para producción de agua caliente sanitaria y calefacción, o sin cubierta, más económicos y de menor rendimiento, usados habitualmente para la climatización de piscinas.

2. Captadores de media temperatura

Una solución intermedia entre los colectores de baja temperatura y los de media temperatura es el colector de vacío. Suele constar de una doble cubierta cerrada herméticamente en la que se ha hecho el vacío, logrando así minimizar las pérdidas de energía por convección. De esta forma puede alcanzar temperaturas de hasta 120ºC. Este tipo de colectores son más caros y sus aplicaciones principales son la producción de ACS y climatización de piscinas.

Los captadores de media temperatura trabajan a temperaturas entre 100ºC y 250ºC, por lo que permiten la producción de vapor. Para alcanzar estas temperaturas es preciso utilizar técnicas de concentración de la radiación solar, habitualmente mediante la reflexión con espejos. Las principales aplicaciones de los sistemas de media temperatura son la producción de vapor para procesos industriales y la producción de electricidad.

3. Captadores de alta temperatura

Alcanzan temperaturas extremadamente altas, que en algunos casos pueden alcanzar los 2000ºC. Son evidentemente los sistemas más caros y con mayor rendimiento. Su principal aplicación es la producción de electricidad. Uno de los sistemas de concentración más empleados son los espejos parabólicos, que a su vez pueden ser lineales de disposición cilíndrica en los que el fluido se calienta al recorrer la línea situada en al foco de la parábola, o puntuales de disposición esférica, con forma de plato y que consiguen altas temperaturas en lugares donde el espacio es más limitado. Otro tipo de sistemas de alta temperatura son las centrales térmicas solares, formadas por un campo de espejos, llamados helioestatos, orientados de tal manera que todos reflejan la radiación solar que reciben hacia una caldera independiente situada en lo alto de una torre central.

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