20 enero 2009

¿Cómo se incineran los residuos?

La incineración de residuos es un tratamiento térmico que consiste en la combustión de los desechos a altas temperaturas. Con ello, se logra una importante disminución del volumen y el peso de los residuos, que quedan reducidos a cenizas y escorias. Además, es posible aprovechar la energía que se desprende en forma de calor durante la combustión. La incineración es un método “higiénico” para la eliminación de residuos y las plantas incineradoras pueden situarse cerca de los núcleos urbanos.

La principal preocupación que se genera en torno a la incineración de residuos es la emisión de partículas y gases contaminantes a la atmósfera durante el proceso de combustión, aunque se han desarrollado sistemas capaces de absorber y depurar buen parte de estas emisiones contaminantes.

Un proceso de incineración típico en una planta incineradora podría ser así:

Los residuos se transportan en camiones hasta las plantas incineradoras, donde son depositados en un foso de gran capacidad. Un puente grúa traslada los desperdicios hacia las tolvas de alimentación, que abastecen de forma controlada la caldera de combustión, donde se queman a altas temperaturas. En la parte inferior de la caldera se recogen las cenizas resultado de la combustión. Los gases y vapores generados pasan ahora por un sistema de limpieza, durante el cual se añade cal y carbón activo para absorber sustancias tóxicas (dioxinas, metales pesados…). Posteriormente, estos gases pasan a través de un filtro que retiene las partículas y salen al exterior por las chimeneas. En las plantas incineradoras modernas, el vapor se reconduce hacia unas turbinas para producir electricidad, que se usará para abastecer la planta, pasando el excedente a la red eléctrica.

Una planta incineradora se compone básicamente de las siguientes partes:

1.  El depósito o foso, donde se descargan y almacenan los residuos para su posterior combustión.

2.  El horno o caldera de combustión, donde se lleva a cabo la incineración a altas temperaturas.

3.  El depósito de almacenamiento de cenizas y escorias, donde caen las cenizas desde las parrillas del horno para recibir tratamiento.

4.   Los sistemas de limpieza de gases, donde se eliminan partículas contaminantes de los gases y vapores procedentes de la combustión antes de ser emitidos por las chimeneas.

5.  Las turbinas, donde se genera electricidad utilizando el vapor generado en la combustión.

Medidas para la prevención en la generación de residuos

Algunas medidas que la Unión Europea ha propuesto en sus Programas de Acción de la Comunidad Europea en materia de Medio Ambiente, y que se pueden tomar a la hora de prevenir la generación de residuos son:

- Usar tecnologías limpias.

- Evitar los residuos, es decir, reutilizar.

- Conseguir cambios de comportamiento tanto en los fabricantes como en los consumidores.

- Encontrar un medio de prolongar la vida útil de los productos.

- Fomentar procesos de fabricación más limpios y de menor consumo.

- Orientar la demanda del consumidor hacia productos y servicios que consuman menos recursos.

-Facilitar el reciclado y el reacondicionamiento de los productos, así como fomentar la creación de mercados para los materiales reciclados.

- Hacer uso de instrumentos económicos como impuestos ecológicos sobre los productos y procesos que consumen más recursos y generan más residuos.

- Si es eficaz, responsabilizar a los fabricantes de sus productos cuando éstos pasan a ser residuos.

- Reducir el contenido de sustancias peligrosas en los productos.

- Determinar los flujos de residuos más problemáticos y peligrosos y trabajar en asociación con los sectores correspondientes con el fin de reducir o eliminar esos flujos de residuos.

Tipos de captadores solares térmicos

Los diferentes tipos de captadores solares se pueden clasificar en:

1. Captadores de baja temperatura

Son colectores solares sin concentración que normalmente proporcionan calor por debajo de los 80ºC. Los captadores de baja temperatura más usuales son los colectores solares planos. En líneas generales, un colector solar plano consiste en una caja plana metálica con una superficie que absorbe la energía procedente del Sol y calienta con ella un fluido que pasa por debajo de la placa. Este tipo de colectores pueden llevar o no una capa protectora, normalmente un vidrio, que limita las pérdidas de calor.De esta manera se subdividen en colectores solares planos con cubierta, utilizados fundamentalmente para producción de agua caliente sanitaria y calefacción, o sin cubierta, más económicos y de menor rendimiento, usados habitualmente para la climatización de piscinas.

2. Captadores de media temperatura

Una solución intermedia entre los colectores de baja temperatura y los de media temperatura es el colector de vacío. Suele constar de una doble cubierta cerrada herméticamente en la que se ha hecho el vacío, logrando así minimizar las pérdidas de energía por convección. De esta forma puede alcanzar temperaturas de hasta 120ºC. Este tipo de colectores son más caros y sus aplicaciones principales son la producción de ACS y climatización de piscinas.

Los captadores de media temperatura trabajan a temperaturas entre 100ºC y 250ºC, por lo que permiten la producción de vapor. Para alcanzar estas temperaturas es preciso utilizar técnicas de concentración de la radiación solar, habitualmente mediante la reflexión con espejos. Las principales aplicaciones de los sistemas de media temperatura son la producción de vapor para procesos industriales y la producción de electricidad.

3. Captadores de alta temperatura

Alcanzan temperaturas extremadamente altas, que en algunos casos pueden alcanzar los 2000ºC. Son evidentemente los sistemas más caros y con mayor rendimiento. Su principal aplicación es la producción de electricidad. Uno de los sistemas de concentración más empleados son los espejos parabólicos, que a su vez pueden ser lineales de disposición cilíndrica en los que el fluido se calienta al recorrer la línea situada en al foco de la parábola, o puntuales de disposición esférica, con forma de plato y que consiguen altas temperaturas en lugares donde el espacio es más limitado. Otro tipo de sistemas de alta temperatura son las centrales térmicas solares, formadas por un campo de espejos, llamados helioestatos, orientados de tal manera que todos reflejan la radiación solar que reciben hacia una caldera independiente situada en lo alto de una torre central.